La experiencia pertenece a tu gente

Los tripulantes normales ganan experiencia al servir a bordo, combatir en el espacio, participar en abordajes y completar cursos. Suben de nivel y pueden adquirir nuevos rasgos, incluidos talentos de combate poco comunes. Artilleros, navegantes, técnicos de escudos y especialistas en control de daños pueden mejorar el rendimiento de tu nave. Sus habilidades convierten una lista de reclutas en personas con fortalezas distintas y funciones útiles.

Entrénalos, equípalos y cuídalos

El entrenamiento militar refuerza las capacidades de combate, mientras que los cursos técnicos mejoran una habilidad concreta. Las armas y las armaduras preparan al equipo de abordaje para combatir dentro de naves enemigas. Los heridos necesitan tratamiento antes de volver al servicio. La formación, la recuperación y los salarios hacen que gestionar a la tripulación sea una tarea continua al construir una flota fiable.

El capitán adecuado para cada encargo

Los escasos capitanes heroicos aportan una capacidad de pilotaje excepcional y mejores atributos iniciales. Nombra a un capitán para comandar una nave y realizar tareas automáticas. La experiencia al mando puede mejorar la protección y la maniobrabilidad de la nave; los rasgos especializados aprendidos pueden beneficiar a sus torretas, su motor de viaje o la recarga de sus escudos. Elige a personas cuyas fortalezas encajen con el trabajo que les espera.