Daños en las naves
Sobrevivir a una batalla no significa salir intacto. Los daños afectan a secciones concretas de tu nave y cambian tanto su aspecto como lo que todavía puede hacer.
Daños donde alcanzan los disparos
El casco tiene zonas de daño diferenciadas, así que el lugar del impacto importa. Los disparos dejan planchas quemadas, abolladuras y agujeros allí donde alcanzan la nave. El fuego repetido desgasta el blindaje y deja al descubierto la estructura que hay debajo. Las secciones muy dañadas pueden arder, soltar chispas y dejar un rastro de humo. En los cazas, las piezas destruidas pueden desprenderse; las secciones de los cascos más grandes permanecen destrozadas y muestran daños visibles.

Una pieza menos, menos potencia de fuego
El modelo de daños va más allá de una única barra de vida. Cada arma pertenece a la sección que la sostiene. Si esa pieza se desprende, el láser montado sobre ella no puede seguir disparando: el arma queda inutilizada hasta que se repare la sección dañada. Perder el armamento de un lado puede obligarte a cambiar de táctica durante el resto de la batalla.

La cabina también puede sufrir daños
Los daños también son visibles alrededor de la cabina. Este Reaper muestra el morro destrozado y la cubierta de la cabina dañada.

Devuelve la nave al servicio
Evalúa los daños antes del próximo enfrentamiento y encarga las reparaciones necesarias. Reparar la nave restaura los sistemas afectados y elimina las marcas de daño correspondientes. Un caza maltrecho puede llevarte de vuelta a casa, pero seguir combatiendo con armas inutilizadas es muy distinto de entrar en batalla bien preparado.



